martes, 8 de junio de 2010

EL APRENDIZAJE Y EL DESARROLLO POR COMPETENCIAS

En El aprendizaje y el desarrollo de las competencias, Vargas problematiza el tema a partir de la nueva exigencia educativa: desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad. Interroguemos con él a cada una de esas nociones poniendo sobre la mesa de análisis algunos supuestos que aceptamos como incuestionables: competencias, aprendizaje, Aprendizaje significativo y aprendizaje situado .

COMENTARIO
Efectivamente, la nueva tendencia es el desarrollo competencias en donde se involucran todos los factores que conlleva lograrlo, esto es: espacio, tiempo, forma y retralimentación.

“¿Son los logros que busca el mundo del trabajo (al que debe responder la educación superior) semejantes a los logros generales que la educación desde siempre ha proclamado que persegue ?”. Reconoce sin titubeos que “una ideología, la de la competencia académica, está siendo desplazada por otra: la de la competencia operativa”. Significa que “el interés de la sociedad se inclina hacia formas de conocimiento que tienen un valor de uso en el mercado del trabajo”. Barnett identifica pues estas dos tendencias, la académica y la operacional, y afirma que ambas “reflejan mundos e intereses limitados (el mundo académico y el mundo del trabajo )”

COMENTARIO
Es importante ubicar que las competecnias deben estar relacionadas con el mundo del trabajo. Estamos preparando jóvenes para trabajar y desarrollar sus capacidades y competir con otros similares.
Si bien es cierto que la tendencia académica y operacional reflejan intereses limitados, debemos como docentes ayudar a lograr que estas dos tendencias interactúen más.

Podemos cuestionarnos si no sería conveniente para el mundo académico, entender y concebir la noción de competencia en un sentido más amplio y profundo que sólo aquel que ofrece su origen operativo y empresarial. Compartimos con otros autores humanistas, la idea de que el desarrollo de las competencias debe incorporar la dimensión colaborativa y humana a fin de fomentar un cierto espíritu comunitario aun en el ámbito del trabajo y la empresa, pero sobre todo estamos preocupados por el carácter anti-reflexivo y anti-conceptual que la noción de competencia parece estar fomentando en el ámbito educativo. ¿No queda la práctica profesional desprovista de sentido si se le desarrolla sin análisis y reflexión teórica ? ¿No toma el mundo de la empresa un control excesivo de las operaciones socio-profesionales si se desnudan éstas de su carácter reflexivo y conceptual ? Llevada nuestra inquietud al extremo, nos preguntamos: ¿cómo se opera el mundo sin comprenderlo ? O mejor, ¿a qué intereses sirve una operación del mundo sin su reflexión y su comprensión? ¿No debería entonces ser considerada la competencia –por lo menos en el mundo académico- como una noción que incluyera un diálogo de ida y vuelta entre el objeto socio-profesional al que sirve utilitariamente y el objeto de estudio que la provee de significado y sentido?

COMENTARIO
El sentido a una práctica profesional lo da precisamente el análisis de ésta a partir de concepciones teóricas. Relaciorar la teoría con la práctica es fundamental para el proceso de desarrollo por competencias.
Los conceptos son la razón de ser de las prácticas ya que debemos saber como opera el sistema para poder mejorarlo.
Si queremos intervener la práctica educative necesitamos saber primero de que se trata el asunto, para tener referencia de loa que se va a implementar.

¿Cómo y por qué razones habremos de re-significar esta noción para que tome un significado más académico que vincule los marcos referenciales teóricos del estudiante con la acción misma en que se ponen en juego precisamente esos saberes ? ¿Es esto posible? ¿No conspira de origen, académicamente hablando, la noción de capacitación contra la noción misma de educación? ¿Capacitar y educar son realmente cosas distintas? ¿Por qué ? ¿En qué estriba la diferencia que hace a los académicos alejarse de la capacitación para atrincherarse en la educación, al mismo tiempo que a los empresarios alejarse de ésta para atrincherarse en aquella ? Este tipo de constructos pedagógicos, creemos, son los que deben ser examinados y comprendidos suficientemente por profesores y funcionarios académicos universitarios, antes de lanzarse a modificar y operar nuevos planes de estudios fundados –a veces sólo discursivamente- en el desarrollo de competencias .

COMENTARIO
Es importante proveer de más herramientas al alumno para que en este mundo globalizado se pueda defender haciendo frente a los nuevos retos.
Capacitar y educar son dos cosas distintas. Capacitar se refiere a la acualización de saberes de una técnica ya dominada y la educación implica más formación sobre todo el hecho de aplicar valores y actitudes de las personas.
Se debe analizar estas dos concepciones muy detalladamente, porque a fin de cuentas, el alumno se prepara para desarrollarse como persona pero a cambio de un trabajo bien remunerado.

¿Qué es entonces lo que realmente lo constituye? Si es el estudiante quién aprende y lo que aprende lo construye él mismo, ¿por qué hablar de mediación? Evidentemente el maestro actúa comunicacionalmente de una determinada manera que según él, media el proceso de aprendizaje del estudiante, ¿pero qué es lo que media? Los conocimientos ciertamente no, porque éstos están siendo construidos por el propio estudiante .

COMENTARIO
Es por eso que el papel del maestro ahora es el de guía, esto es, por un lado esta mediando la información de lo que el alumno debe aprender y por otro visualiza la construcción de su propio conocimiento del alumno.

¿Cómo hablar entonces de aprendizaje significativo y de aprendizaje situado sin antes haber establecido la naturaleza profunda del aprendizaje como tal, en unos términos además que develen cómo sucede –en virtud de este aprendizaje- la transformación profunda del sujeto? ¿Se deriva precisamente de esta transformación profunda de la persona que aprende la posibilidad de que el aprendizaje sea o no significativo ?

COMENTARIO
El aprendizaje será significativo cuando el alumno se enfrente a distintos problemas reales y los pueda resolver.

Reconocer al menos a dos cuestiones fundamentales: 1) que sea poco o muy significativo un aprendizaje no depende del maestro, ni de las estrategias educativas, ni del programa, ni de la institución, sino del propio interés del estudiante que por lo demás no puede ser “sembrado” como tal por el maestro ; y 2) que el desarrollo de las competencias formales no esteriliza el espacio educativo ni separa el proceso de enseñaza-aprendizaje universitario del resto de la dinámica personal del maestro y del estudiante.

COMENTARIO
No debemos olvidar que parte de la formación integral del alumno es el hecho de formarse integralmente visualizando también los temas de alrededor aunque no sean significativos al 100% pero si necesarios para su formación cultural y social de su entorno.

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?...
El aprendizaje no es casualidad ni tampoco tan común y mucho menos debe considerarse medirlo de manera simple. El aprendizaje es una estructura bien definida, organizada, que tiene su jerarquía, que ha evolucionado con el paso del tiempo. El aprendizaje requiere desarrollarse en un contexto tal que se dé por la naturaleza propia de la acción con las características propias del contexto. La medición del aprendizaje debe ser lo más confiable posible, debe realizarse antes, durante y al final del proceso con instrumentos adecuados con el propósito de retroalimentar y rectificar rumbos.

CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE

Concepciones de aprendizaje.
Competencia.
Es un conjunto de conocimientos, habilidades y destrezas que el alumno debe desarrollar durante su trayectoria escolar, las cuales son medibles.
El enfoque de competencias considera que los conocimientos por si mismos no son lo más importante, sino el uso que se hace de ellos en situaciones específicas de la vida personal, social y profesional.
El alumno construye su conocimiento a partir del desarrollo de competencias en su persona.
Dadas los comentarios anteriormente descritos podemos apoyarnos en las siguientes concepciones del aprendizaje:
Aprendizaje por descubrimiento. La perspectiva del aprendizaje por descubrimiento, desarrollada por J. Bruner, atribuye una gran importancia a la actividad directa de los estudiantes sobre la realidad.
La experimentación directa hace que el alumno aplique en la práctica sus conocimientos en un contexto real que va desde lo más básico hasta lo más complejo. Esta es una manera de enfrentar la realidad ya que experimentando descubre y entiende lo que es relevante.
Aprendizaje significativo (D. Ausubel, J. Novak) postula que el aprendizaje debe ser significativo, no memorístico, y para ello los nuevos conocimientos deben relacionarse con los saberes previos que posea el aprendiz. Frente al aprendizaje por descubrimiento de Bruner, defiende el aprendizaje por recepción donde el profesor estructura los contenidos y las actividades a realizar para que los conocimientos sean significativos para los estudiantes.
Constructivismo. J. Piaget, en sus estudios sobre epistemología genética, en los que determina las principales fases en el desarrollo cognitivo de los niños, elaboró un modelo explicativo del desarrollo de la inteligencia y del aprendizaje en general a partir de la consideración de la adaptación de los individuos al medio.
Las competencias orientan la intervención educativa al logro de capacidades en el aprendiz y a conseguir que paulatinamente el alumno adquiera niveles superiores de desempeño, implican la capacidad de responder a demandas complejas utilizando habilidades y actitudes en un contexto particular dado el dinamismo del mundo contemporáneo, por lo que considero que las tres concepciones del aprendizaje anteriormente descritas del documento de Pere Marques, son las que desde mi perspectiva cubrirían de manera congruente las características del desarrollo por competencias.

Saludos.