Entre la docencia y mi profesión.
Por: José Francisco Arredondo Anguiano.
Mi nombre es José Francisco Arredondo Anguiano. Soy originario de la ciudad de Guadalajara en el hermoso estado de Jalisco. Mi formación profesional inicia con una carrera a nivel Tecnólogo en la especialidad de Mecánica Automotriz, la que cursé después de la educación secundaria durante 4 años. Después tuve la oportunidad de cursar una Ingeniería Industrial con especialización en mecánica la cuál cursé en 4 años también. Me especialicé como técnico automotriz en la planta armadora de autos HONDA ubicada en el municipio del salto, aquí en Jalisco. Terminé mis estudios de Técnico en Electrónica Automotriz. Actualmente estoy cursando la última etapa de la carrera de Técnico en reparación de computadoras automotrices. A lo largo de mi experiencia laboral he trabajado en empresas de la región tales como: Equipo Automotriz HEMEX S.A. de C.V., Sistema de Transporte Colectivo de la Zona Metropolitana de Guadalajara, en la concesionaria FORD Country, concesionaria CHRYSLER Camarena y en la fábrica de calzado Canadá por mencionar algunas. También emprendí un negocio de reparación de equipo diesel, el cual tuve que quitar por razones personales.
Al principio de mis estudios profesionales nunca pensé estar frente a un grupo de personas enseñando. Cuando estuve trabajando para la empresa CHRYSLER Camarena, el Gerente de Servicio me invitó a capacitarme fuera de la ciudad, en el puerto de Manzanillo en Colima. Accedí a tal invitación ya que la mayoría de mis compañeros de trabajo manifestaban no poder viajar. La capacitación duró un año aproximadamente y nos aplicaron un test para verificar que tanto habíamos aprendido. A partir de ese momento me eligieron para capacitar técnicos de la región en las concesionarias ubicadas en Guadalajara, gracias al perfil que tenía y al resultado del test. Me di cuenta que se me facilitaba interpretar la información y transmitirla a los técnicos de las concesionarias. El hecho de viajar cada fin de semana me obligaba a tener cierta organización, desde el tiempo para mi familia, hasta el tiempo que me dedicaba a analizar la información técnica de nuevos modelos de automóviles de la marca.
Uno de los maestros de la escuela donde me formé como tecnólogo, me buscó un día y me comentó que un grupo de alumnos en la escuela no tenía maestro y que si podría yo cubrir al grupo para que terminara el semestre. De repente la noticia me hizo pensar muchas cosas, ¿ser maestro? ¿enfrentarme a las travesuras de los alumnos? ¿cómo sería el nivel de aceptación?, si apenas tenía tiempo para mis actividades ¿cómo agregar una más? ¿a qué horas dormiría?...
En fin, después de unos días de reflexión, acepté ayudar a mi escuela pero bajo una condición, el apoyo lo podía dar solo en las horas de la mañana comprendidas entre las 7 y hasta las 9 para poder atender mi empleo el resto del tiempo y de lunes a viernes solamente. A partir de ahí mi vida cambió. Me veía reflejado en esos alumnos ansiosos por aprender. Las clases las preparaba utilizando el material que trabajaba en las agencias, adaptándolo al programa de estudios, dando información de primera mano a mis alumnos ahora.
Poco a poco me fueron incrementando la carga académica y debo confesar que me empezaba a gustar la actividad. Quiero manifestar que el primer año como docente no me pagaron porque no se aceptaba que un Tecnólogo impartiera clases al mismo nivel, sin embargo yo seguí trabajando. Al hablar con las autoridades superiores, el Director de la escuela en ese entonces defendió mi plaza y al final del año me pagaron las 24 quincenas juntas. Paralelamente estudiaba la ingeniería por las tardes. Durante ese primer año de actividad docente, confieso que trabajaba día a día preparando clase por clase y “ensayaba” dando la clase frente a un espejo largo que compré y que en veces le pedía a una de mis hermanas estuviera ahí para que me diera su punto de vista. Fue una experiencia muy interesante y chusca a la vez, pero me gustaba.
En la empresa donde trabajaba se dio un recorte fuerte de personal, el cual me afectó, pero para entonces ya tenía tiempo completo en la escuela. El sueldo inicial de docente era muy poco contra la responsabilidad que yo sentía, por lo que abrí un taller de servicio agrícola.
A partir de todo esto, ya no pude dejar la docencia, me empezó a gustar más y más y empecé cursos de capacitación docente, que debo confesar, me costaba mucho trabajo el entender lo que querían decir, pero ahí estaba yo.
Algunas personas cercanas a mí me decían que porqué estaba dando clases ¿para qué te quemaste tanto las pestañas? decían… sin embargo sentía y sigo sintiendo esa curiosidad de ver lo que sé reflejado en mis alumnos, ver en que grado habían aprendido lo que les comenté.
Ahora pienso que soy afortunado en estar aquí, trabajando para mi gente. Agradezco al destino, A Dios, a mis padres la oportunidad que me dieron de prepararme y ser útil en esta bella profesión. Tratar con personas, verlas crecer, verlas evolucionar, disfrutar de su cara de satisfacción al haber aprendido, verlas desarrollarse en el ramo.
Una de las satisfacciones más importantes que he tenido es el hecho de ver que los alumnos egresados vuelven a saludarme y platicar de sus experiencias en el campo, saber que les fui útil, que mi esfuerzo ha sido recompensado en cierta medida.
Cuando veo otros niveles educativos y otras escuelas, me siento satisfecho de trabajar en el nivel medio superior, porque es lo que domino, lo que me gusta hacer y lo que disfruto sin duda alguna.
Las satisfacciones son muchas porque me ha costado ser docente. En el trayecto de mi vida como docente he tenido la oportunidad de formar una familia a la que adoro y por la que trabajo, conservar a mi madre y hermanas en constante convivencia. Tengo muchos errores y muchos aciertos y cuando la balanza se carga hacia los aciertos pues trato de poner más empeño aunque me equivoque.
Por otra parte y sin ser pesimista, veo la otra cara de la moneda. He visto con tristeza que a algunos compañeros les es indiferente la capacitación, la atención a grupos, la poca calidad de sus clases, la falta de compromiso y el sueldo superior al mío. No es que yo sea una eminencia...pero no abuso.
En la docencia existen muchas actitudes que dejan mucho que desear de los maestros, como ejemplo podemos ver a los "maestros" de Oaxaca (no todos… ¡aclaro!), que protestan con actitudes violentas sin pensar en el ejemplo que estamos dando a los alumnos (posibles futuros maestros también), olvidándonos que las diferencias se arreglan con inteligencia y que las agresiones siempre dejan secuelas a una u otra parte y que en una situación de ese tipo nadie sale ganando.
Bien, pues esta es mi aportación y debo confesar que me he transportado de nuevo a esas épocas y que he vuelto a vivir con emoción.
Saludos a todos.
Diciembre de 2009.
lunes, 10 de mayo de 2010
Mi aventura de ser docente.
¿Cómo percibo mi docencia?
Por: José Francisco Arredondo Anguiano.
Estimados compañeros.
Resulta por demás interesante el hecho de partir desde la visualización de nuestro propio trabajo en el aula. Considero que este es la referencia o punto de partida para empezar a trabajar. Uno de los aspectos importantes dentro de estas actividades es el hecho de reconocer lo que hacemos, cómo lo hacemos, para quién lo hacemos y para qué lo hacemos. Mi día de trabajo comienza por despertarme muy temprano para llegar a tiempo al aula de clase. Una vez registrada mi entrada como trabajador, me dirijo a mi aula y verifico la hora, que grupo me toca y el avance programático para ver que temas trataré con ellos ese día y preparo los materiales que voy a necesitar que previamente trabajé en casa. Cabe mencionar que las asignaturas que imparto son en el área de mecánica automotriz, por lo que requiero de un tiempo previo antes de la sesión para pedir las herramientas y materiales que voy a utilizar en la sesión de clase.
Antes de empezar la sesión de clase, debo reportar a mi jefe por medio de un formato, la hora exacta cuando comienza la clase. Esta rutina debo hacerla antes y al final de cada sesión con cada grupo, situación que en determinado momento es incómoda porque en ocasiones sale un grupo y entra otro y se me pasa anotarme en el formato.
Dentro del aula.
El trabajo del aula comienza desde que respetamos la hora de entrada. El hecho de llegar a tiempo y empezar nuestra labor, hace que el alumno perciba una responsabilidad inherente a cualquier trabajo. Esa responsabilidad llega a convertirse en hábito, el cual podemos decir que tiene un alcance mucho mayor, es decir, se puede aplicar en la vida propia del alumno para cualquier actividad que desarrolle.
Una vez comenzada la sesión, activo el proceso de enseñanza-aprendizaje de manera paulatina, tomando como punto de referencia el tema que se tratará, sin olvidarme de la profundidad del mismo. Las materias que imparto son del tipo teórico-práctico, por lo que debo hacer hincapié en el procedimiento a seguir para demostrar el comportamiento de determinado sistema.
Por otra parte no olvido que los alumnos son personas, por lo que siempre procuro desarrollar las actividades dentro de un ambiente cordial. Esto obedece a que la edad de los alumnos es tal que si no hago la clase atractiva y en determinado momento amena, ellos pierden el interés y por más que me esfuerce no lograré cubrir el objetivo.
Una vez que está en pleno desarrollo la clase, me gusta hacer referencia a algunos temas ya vistos con el hecho de reforzarlos. Normalmente utilizo diferentes métodos audiovisuales para abordar los temas, esto es, proyector de acetatos, computadora y proyector, prácticas de laboratorio y taller, etc., con el fin de exponer los temas lo más claro posible
Casi al final de la clase, manejo una sección de preguntas y respuestas sobre el tema en concreto. Esta acción me da cierta referencia de lo que en esencia aprendieron los alumnos.
Al final de la sesión.
Al final de la sesión anoto en el formato del plan de avance programático, el tema que abordé y si se cumplió el objetivo. Después debo informar a mi jefe inmediato.
He de mencionar un fenómeno que se presenta. Tengo grupos diferentes con la misma asignatura con los que abordo los mismos temas, pero si con un grupo siento que puse bastante entusiasmo y me respondieron como tenía previsto, con otro grupo el proceso es totalmente diferente. El recurso alternativo que utilizo es el cuestionario como tarea o una investigación documental.
En cada sesión de grupo trato de aplicar el mismo método con la misma profundidad. Los alumnos trabajan con sesiones de 55 minutos y se alternan clases de ciencias básicas, ciencias administrativas y las de especialidad, por lo que se dificulta un poco a veces el que pongan atención, dado que deben atender otras tareas y materias trasladándose a otros edificios colindantes.
Hemos comentado entre varios compañeros diferentes situaciones sobretodo de comportamiento de grupos, alternativa de materiales y equipos sugiriendo a nuestro jefe inmediato mejoras en infraestructura, reequipamiento y demás, lo que nos refuerza como equipo aplicando las sugerencias en lo procedente.
Al finalizar el día.
El material con que cuento, lo he realizado con mucha anterioridad por las características de las clases que imparto.
Esta es mi aportación.
Saludos a todos. Noviembre de 2009.
Por: José Francisco Arredondo Anguiano.
Estimados compañeros.
Resulta por demás interesante el hecho de partir desde la visualización de nuestro propio trabajo en el aula. Considero que este es la referencia o punto de partida para empezar a trabajar. Uno de los aspectos importantes dentro de estas actividades es el hecho de reconocer lo que hacemos, cómo lo hacemos, para quién lo hacemos y para qué lo hacemos. Mi día de trabajo comienza por despertarme muy temprano para llegar a tiempo al aula de clase. Una vez registrada mi entrada como trabajador, me dirijo a mi aula y verifico la hora, que grupo me toca y el avance programático para ver que temas trataré con ellos ese día y preparo los materiales que voy a necesitar que previamente trabajé en casa. Cabe mencionar que las asignaturas que imparto son en el área de mecánica automotriz, por lo que requiero de un tiempo previo antes de la sesión para pedir las herramientas y materiales que voy a utilizar en la sesión de clase.
Antes de empezar la sesión de clase, debo reportar a mi jefe por medio de un formato, la hora exacta cuando comienza la clase. Esta rutina debo hacerla antes y al final de cada sesión con cada grupo, situación que en determinado momento es incómoda porque en ocasiones sale un grupo y entra otro y se me pasa anotarme en el formato.
Dentro del aula.
El trabajo del aula comienza desde que respetamos la hora de entrada. El hecho de llegar a tiempo y empezar nuestra labor, hace que el alumno perciba una responsabilidad inherente a cualquier trabajo. Esa responsabilidad llega a convertirse en hábito, el cual podemos decir que tiene un alcance mucho mayor, es decir, se puede aplicar en la vida propia del alumno para cualquier actividad que desarrolle.
Una vez comenzada la sesión, activo el proceso de enseñanza-aprendizaje de manera paulatina, tomando como punto de referencia el tema que se tratará, sin olvidarme de la profundidad del mismo. Las materias que imparto son del tipo teórico-práctico, por lo que debo hacer hincapié en el procedimiento a seguir para demostrar el comportamiento de determinado sistema.
Por otra parte no olvido que los alumnos son personas, por lo que siempre procuro desarrollar las actividades dentro de un ambiente cordial. Esto obedece a que la edad de los alumnos es tal que si no hago la clase atractiva y en determinado momento amena, ellos pierden el interés y por más que me esfuerce no lograré cubrir el objetivo.
Una vez que está en pleno desarrollo la clase, me gusta hacer referencia a algunos temas ya vistos con el hecho de reforzarlos. Normalmente utilizo diferentes métodos audiovisuales para abordar los temas, esto es, proyector de acetatos, computadora y proyector, prácticas de laboratorio y taller, etc., con el fin de exponer los temas lo más claro posible
Casi al final de la clase, manejo una sección de preguntas y respuestas sobre el tema en concreto. Esta acción me da cierta referencia de lo que en esencia aprendieron los alumnos.
Al final de la sesión.
Al final de la sesión anoto en el formato del plan de avance programático, el tema que abordé y si se cumplió el objetivo. Después debo informar a mi jefe inmediato.
He de mencionar un fenómeno que se presenta. Tengo grupos diferentes con la misma asignatura con los que abordo los mismos temas, pero si con un grupo siento que puse bastante entusiasmo y me respondieron como tenía previsto, con otro grupo el proceso es totalmente diferente. El recurso alternativo que utilizo es el cuestionario como tarea o una investigación documental.
En cada sesión de grupo trato de aplicar el mismo método con la misma profundidad. Los alumnos trabajan con sesiones de 55 minutos y se alternan clases de ciencias básicas, ciencias administrativas y las de especialidad, por lo que se dificulta un poco a veces el que pongan atención, dado que deben atender otras tareas y materias trasladándose a otros edificios colindantes.
Hemos comentado entre varios compañeros diferentes situaciones sobretodo de comportamiento de grupos, alternativa de materiales y equipos sugiriendo a nuestro jefe inmediato mejoras en infraestructura, reequipamiento y demás, lo que nos refuerza como equipo aplicando las sugerencias en lo procedente.
Al finalizar el día.
El material con que cuento, lo he realizado con mucha anterioridad por las características de las clases que imparto.
Esta es mi aportación.
Saludos a todos. Noviembre de 2009.
Los saberes de mis estudiantes.
“Los saberes de mis estudiantes”
Por: José Francisco Arredondo Anguiano.
Es evidente que nuestros alumnos de hoy en día manejan la computadora (y cualquier equipo llamese celular, psp, mp3,etc.) con una habilidad que muchos de nosotros ya quisiéramos para aplicarla a nuestro trabajo cotidiano. Sin embargo considero que esa habilidad debe encausarse para ser utilizada en trabajos o actividades que les dejen mayor provecho.
Observando a mis alumnos he visto que saben crear archivos de diferentes programas por ejemplo, power point, Word, Excel, saben buscar videos, fotografías, música (hay una gran proporción de alumnos que bajan música para sus reproductores portátiles), les llama mucho la atención también los juegos por internet de guerra, algunos de ajedrez, billar, domino, etc.
Cabe mencionar que un gran porcentaje de alumnos cae dentro de la clasificación anterior, sin embargo hay excepciones. Buscando y preguntando entre ellos, observé que varios tenían cargado en su PSP, material en power point de las materias que imparto y que constantemente lo revisaban en la hora del receso. Otro de los alumnos me pidió permiso de grabar una de mis clases que él consideraba importante. Otro de ellos inclusive me pidió si le pasaba en su llave el archivo de prácticas del curso, ya que las quería conservar para repetirlas en su casa. Otro de los alumnos además tomaba fotos con su celular para enriquecer el reporte de práctica que posteriormente debían entregar.
Resulta por demás interesante ayudar al alumno a darse cuenta que los recursos computacionales son de un gran valor si se saben utilizar de manera racional y efectiva, que no solo es navegar por navegar, que no solo los aparatos sirven para guardar y ejecutar juegos. Dar el ejemplo de búsqueda de información importante para el desarrollo de la clase surte buen efecto para que empiecen a utilizar la red en busca de información técnica sobre determinado dispositivo, motor, automóvil, etc., ya que ve por sí mismo la aplicación y le empieza a llamar la atención.
Por otra parte creo que debemos motivar al alumno para que busque como tarea o proyecto, información de determinado tema que se tratará en la próxima clase por ejemplo, que utilice su habilidad para encontrar información que sea confiable. Puede funcionar también la inclusión de referencias virtuales (páginas web, moodle escolar, blogs, e-mail) en las actividades que ha de realizar para cubrir determinado tema, en la bibliografía propuesta para la realización de una práctica, etc. El alumno debe darse cuenta que el maestro es un guía para organizar la información.
Por: José Francisco Arredondo Anguiano.
Es evidente que nuestros alumnos de hoy en día manejan la computadora (y cualquier equipo llamese celular, psp, mp3,etc.) con una habilidad que muchos de nosotros ya quisiéramos para aplicarla a nuestro trabajo cotidiano. Sin embargo considero que esa habilidad debe encausarse para ser utilizada en trabajos o actividades que les dejen mayor provecho.
Observando a mis alumnos he visto que saben crear archivos de diferentes programas por ejemplo, power point, Word, Excel, saben buscar videos, fotografías, música (hay una gran proporción de alumnos que bajan música para sus reproductores portátiles), les llama mucho la atención también los juegos por internet de guerra, algunos de ajedrez, billar, domino, etc.
Cabe mencionar que un gran porcentaje de alumnos cae dentro de la clasificación anterior, sin embargo hay excepciones. Buscando y preguntando entre ellos, observé que varios tenían cargado en su PSP, material en power point de las materias que imparto y que constantemente lo revisaban en la hora del receso. Otro de los alumnos me pidió permiso de grabar una de mis clases que él consideraba importante. Otro de ellos inclusive me pidió si le pasaba en su llave el archivo de prácticas del curso, ya que las quería conservar para repetirlas en su casa. Otro de los alumnos además tomaba fotos con su celular para enriquecer el reporte de práctica que posteriormente debían entregar.
Resulta por demás interesante ayudar al alumno a darse cuenta que los recursos computacionales son de un gran valor si se saben utilizar de manera racional y efectiva, que no solo es navegar por navegar, que no solo los aparatos sirven para guardar y ejecutar juegos. Dar el ejemplo de búsqueda de información importante para el desarrollo de la clase surte buen efecto para que empiecen a utilizar la red en busca de información técnica sobre determinado dispositivo, motor, automóvil, etc., ya que ve por sí mismo la aplicación y le empieza a llamar la atención.
Por otra parte creo que debemos motivar al alumno para que busque como tarea o proyecto, información de determinado tema que se tratará en la próxima clase por ejemplo, que utilice su habilidad para encontrar información que sea confiable. Puede funcionar también la inclusión de referencias virtuales (páginas web, moodle escolar, blogs, e-mail) en las actividades que ha de realizar para cubrir determinado tema, en la bibliografía propuesta para la realización de una práctica, etc. El alumno debe darse cuenta que el maestro es un guía para organizar la información.
jueves, 6 de mayo de 2010
Bienvenidos a mi espacio.
Estimado Tutor y compañeros, amigos todos.
Reciban un cordial saludo desde la bella ciudad de Guadalajara. Me siento muy complacido de haber creado este espacio para realizar trabajos con todos Ustedes.
Creo que el titulo del blog describe la aplicación que le daré a este espacio de comunicación.
Saludos cordiales.
Reciban un cordial saludo desde la bella ciudad de Guadalajara. Me siento muy complacido de haber creado este espacio para realizar trabajos con todos Ustedes.
Creo que el titulo del blog describe la aplicación que le daré a este espacio de comunicación.
Saludos cordiales.
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